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miércoles, 23 de abril de 2014

De lecturas a lecturas: Día Internacional del libro!

El 23 de abril de cada año se celebra el Día Internacional del Libro.  

Cuenta la leyenda que un día como hoy pero de 1616  dos de los más grandes escritores, tuvieron un encuentro con La Catrina. Así fue como Cervantes y  Shakespeare   dieron el paso de un mundo al otro. Es desde aquel momento de triste encuentro, que dichos autores pasaron a cobrar vida a través de su obra; obra que aún hoy en día continúa dándonos motivos de que hablar. 

El pasado 17 de abril del presente año, también tuvo su encuentro con La Catrina,  uno de los más grandes representantes del arte literario: Gabriel García Márquez, ganador del Premio Nobel de literatura de 1982. Gabo, nació en 1927 en Aracataca, un pueblo ubicado al norte de Colombia, lugar que inspiró la creación del pueblo más reconocido de la literatura latinoamericana: Macondo, lugar donde transcurrirá "Cien años de soledad". 

Con la muerte de García Márquez, quedó atrás la vida de uno de los más grandes escritores y representantes latinoamericanos del siglo XX. Sin embargo, su paso por éste mundo dejó huella, marca que es posible encontrar en sus interminables historias. Gabo era quizás la mezcla de todos y cada uno de sus personajes literarios. Cada personaje, cada pueblo, cada historia, cada cuento, cada página, dejaron un rastro que aún hoy lo mantienen con vida. 

Recordaremos a Buendía como el Quijote moderno y a Macondo como aquel territorio eterno en donde cada uno de los que habitamos en lationamérica tomamos parte, conviviendo con la imaginación, la realidad, el mito, el sueño y el deseo de sus habitantes.

Con García Márquez la literatura abrió rutas maravillosas. Y ahí lo tenemos, siempre al alcance de un pase de página...


Éste 23 de abril puede ser un buen momento para dar vida a Gabo. En lo personal recomiendo su libro "El amor en los tiempos del cólera (1985)". Hermosa historia que gira entorno a la loca perseverancia de un amor frustrado. Florentino Ariza de 18 años, se obsesiona con Fermina Daza, una hermosa joven que ve pasar todos los días rumbo al colegio. Fermina se casará con el destacado doctor Juvenal Urbino, pero Florentino no perderá esperanzas y dedicará 50 años de su vida a convertirse en un hombre digno del amor de su amada. 

Así ésta mágica historia que se sitúa en Cartagena, Colombia, nos llevará en un recorrido donde el amor es el barco y Gabo maneja el timón.  

Natalia Sladogna. 

Aquellos interesados en obtener una copia del texto "El amor en los tiempos del cólera" en PDF, favor de escribir a:  natalia.sladogna@gmail.com




lunes, 27 de enero de 2014

De lecturas a lecturas: José Emilio Pacheco

El día de ayer (26/1/14) murió, a sus 74 años, el escritor mexicano José Emilio Pacheco.  Pacheco  fue  conocido a lo largo de su vida por sus obras literarias y poéticas siendo galardonado tanto en México como en el extranjero. Egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México y gran representante de la cultura mexicana. Su libro "Batallas en el desierto" (1981), continúa siendo parte de la cultura nacional, con descripciones simples y concretas acerca de la vida de un niño (Carlos) que habita la Colonia Roma en la época de los 50´s, momento en el que el país comienza a sufrir cambios por la apertura tecnológica, política y económica. El libro describe las dificultades que atraviesa el país gobernado por Miguel Alemán y fuertemente influenciado por Estados Unidos, pero es también el relato de una historia de amor, el amor de Carlos por Mariana, historia que Café Tacuba utilizó para la realización de su canción "Las batallas".

El autor muere, pero su obra nos queda para que éste siga viviendo a través de la misma. Darle lectura, opinión, crítica y un espacio de nuestro tiempo permitirá que la obra de dicho personaje siga siendo parte de la cultura mexicana y que a través de ella podamos continuar conservando y compartiendo nuestra historia y  nuestras costumbres.  

A continuación les compartimos el audio de la canción "La Batallas" y los invitamos a escribirnos si desean obtener una copia en PDF del libro "Batallas en el desierto".  



Natalia Sladogna
natalia.sladogna@gmail.com

domingo, 20 de octubre de 2013

De lecturas a lecturas: Depósito de Maniquíes

Depósito de Maniquíes (Historias detrás del manicomio), es un libro que  recomiendo, no solamente por su sencillez y sinceridad, sino porque a lo largo de sus 88 páginas es posible seguir una postura clara y constante de su autor (Darío Cavacini) respecto de la desmanicomialización, presentando  una crítica de la experiencia manicomial y un deseo de cambio estructural.

El libro nace de la experiencia de su autor, de su formación y cercanía a la institución psiquiátrica. Es un texto que intenta dar voz a aquellos que no siempre han sido escuchados cuando se trata de debatir sobre el posible lugar del manicomio en la sociedad.

Así el texto comienza con los testimonios de 5 personas que por diferentes motivos y circunstancias pasaron por la experiencia de internación. Los entrevistados no solamente cuestionan la vida dentro del manicomio, su eficacia como tratamiento de las problemáticas de salud mental, su lugar en la sociedad como un "depósito de maniquíes" y por tanto  de los restos que en lo social no tienen cabida. Sino que también, ponen en tela de juicio el papel de los profesionales a cargo de dichas instituciones.

Su autor nos invitará a un recorrido por diversos aspectos que no pueden dejarse de lado cuando se debate respecto de la desmanicomialización: la historia de los manicomios en la Argentina y la legislación que acompaña a una internación, los métodos terapéuticos utilizados (entre ellos la terapia electroconvulsiva), algunos de los movimientos políticos, económicos y culturales que han acompañado a ésta historia en los últimos años.

También encontramos una "Crónica sin gas".  Es decir, una recopilación minuciosa de noticias publicadas en diferentes diarios argentinos entre abril del 2011 y mayo de 2012 que permitirá trazar un continuo del acontecer  en el Hospital Borda durante dichos años, y así pensar el futuro del mismo en tanto la existencia de un plan político y económico en miras a derrumbarlo y construir un Centro Cívico en su predio.  

El libro concluye con una bella definición de la desmanicomialización elaborada y publicada en el 2007 por el Frente de Artistas del Borda.

Como psicoanalistas, el texto nos interroga, o al menos debería interrogarnos, abrir preguntas que permitan repensar nuestra práctica y el lugar del psicoanálisis respecto de dichos lugares.



"Depósito de Maniquíes" de Dario Cavacini, editado por  "La otra verdad", ya se puede conseguir en la librería de  Madres de Plaza de Mayo, y en breve en las librerías de la UBA, UNLP, UNC (Córdoba).
Para contactar a su autor: darioec@hotmail.com



Natalia Sladogna
natalia.sladogna@gmail.com

miércoles, 16 de octubre de 2013

"De fábulas y psicoanálisis..." Hacer del Decir Radio

Puedes escuchar el programa haciendo clic en el siguiente link:





Las fábulas no siempre fueron lo que son...

Aristóteles nos dice que Crates fue el primero en callar a los sujetos en sus narraciones para transmitir las cosas de otra manera, bajo censura, él operó. Ridiculizando a los vicios conforme a la condición de la comedia y dando idea bufonesca a los personajes, compuso en general los papeles de los comediantes o fábulas... dada la grandeza a la que se tenía con respecto a los animales, convino dar a las fábulas tal extensión...

Conversamos las coordenadas que hacen a las fábulas a través de Aristóteles y de Julio Cortázar, coordenadas de las que nos servimos para tensar como las fábulas muestran y hacen cosas... hacen cosas con las palabras, y si hacen cosas un saber es producido.

Una fábula según Cortázar se basta a si misma, sin saber previo ni referencias otras, basta con la pura fábula la cual nos lleva a una lectura textual. Por ello es que a través de tres fábulas de Hodja Nazreddim mostramos la forma de hacer cosas con las palabras y la producción de un saber: presentamos con la primer fábula un vuelco que va del conocimiento que dan las palabras al hacer con ellas que se puso de manifiesto en la segunda, para así con la tercer fabula indicar la relación que hay con respecto a comunicar el saber.


Las fábulas hacen cosas en el psicoanálisis, tanto Sigmund Freud como Jacques Lacan hacen cosas con las cosas que se hacen en las fabulas, Freud habla de mostrar con esa fábula, y Lacan le da esta dimensión a un fragmento de un texto del Marques de Sade ¿Como un fragmento de un texto del Marques de Sade puede ser llamado fábula? Pueden ustedes escucharlo a través del podcast! Adelante:




luis.m.lascano@gmail.com



sábado, 29 de junio de 2013

viernes, 5 de abril de 2013

Dr. Freud ¿Porqué la guerra?. A propósito de las "maniobras militares y el "Estado de Guerra".



Dr. Freud ¿Porqué la guerra?

A propósito de las “maniobras militares” y el “Estado de guerra”.



D
espertamos este domingo de Pascua con una noticia internacional que el periódico La Jornada califica de <Anuncio> (La Jornada 31/03/13 “Anuncia Corea del Sur nuevos ejercicios militares con Estados Unidos"), el diario El Pais suscribe una nota en donde Corea del Sur hace un <Anuncio> (EL País 31/03/13 “Corea del Sur anuncia nuevas maniobras militares con EE UU para abril”) y en Clarin aparece una nota citando (Clarin 31/03/13 “Norcorea: “Estamos al borde de una guerra nuclear”””). Una calificación, una descripción y una cita: cada una de las notas en su desarrollo muestran la fuerza de las palabras que construyen un cierto panorama  en torno a un evento de estado latente -¿que late?-. El discurso arma la escena. A través del envés de ese armado nos movemos, para muestra un botón: La Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina –entre otros informantes- publicó que:
Mientras, informaciones divulgadas en internet citaron a un experto del Centro de estudios Coreanos del Instituto ruso del Extremo Oriente, Evgueni Kim, quien afirmó que la llamada declaración de guerra de la RPDC a Surcorea fue un error en la traducción.
Kim afirmó que el texto original de Pyongyang precisó que en caso de "provocaciones  enemigas, la RPDC reaccionará de acuerdo con las leyes de tiempo de guerra", algo diferente a los divulgado ampliamente en medios mediáticos occidentales.
Así, lo que el pasado sábado treinta de marzo se publicó como una declaración de “Estado de Guerra” queda en otro lugar y los efectos de dicha declaración son muy otros. No nos interesa suscribirnos en razón de una “verdad” o una certeza de una traducción, sino más bien destacar como el discurso arma una escena u otra escena u otra muy diferente y que en función de ello hay efectos materiales y emocionales y operatorios y … diversos. Esa otra traducción de la que escribe Prensa Latina divulgada como dice en occidente hubiese efectuado otra acción que la de repudio de la que en Pagina 12 leemos (Pagina 12 31/03/13 “Repudio mundial a la amenaza norcoreana”) y de esta manera se hubiesen -como dice Austin- hechos otras cosas con las palabras.

Estos diarios hablan de amenazas, advertencias, retorica bélica y colocan a lo que hablan en el orden del anuncio. ¿Qué anuncian? ¿A quién dirigen sus anuncios? ¿De que enunciación emergen esos anuncios? Acompañados de Sigmund Freud hacemos una lectura del mensaje que en el anunciar en su denotación de hacer saber algo, se transmite: una mostración de fuerzas.

El 30 de Julio de 1932 Albert Einstein escribe una carta dirigida a Sigmund Freud consultándole a través de varias preguntas ¿Porqué la guerra?. (Para tener acceso a la carta de Einstein, hacer clic aquí.)

La primer pregunta desplegada en la carta pública dice “¿Hay algún camino para evitar a la humanidad los estragos de la guerra?”. Es un cuestionamiento que no podemos dejar de resaltar que, su pregunta, tiene una certeza entre líneas que forma un axioma: la guerra, para Einstein, está inscrita en el mismo orden que lo humano. Einstein no pregunta cual camino tomar para evitar guerras, no pregunta si acaso hay caminos para evitarlas; pregunta puntualmente si hay un camino para evitar a la humanidad de unos ciertos estragos. Y escribo que las coloca en el mismo orden (la guerra y la humanidad) para no decir que la una es inherente de la otra y naturalizar algo que no es natural, sino para querer decir que donde hay humanidad, hay guerra.

Y es que Freud toma ese costado no sin retomar las palabras de Einstein y hacerles una operación:
Comienza usted con la relación entre el derecho y el poder: he aquí, por cierto, el punto de partida más adecuado para nuestra investigación. ¿Puedo sustituir la palabra «poder» por el término, más rotundo y más duro, «fuerza»? Derecho y fuerza son hoy, para nosotros, antagónicos, pero no es difícil demostrar que el primero surgió de la segunda, y retrocediendo hasta los orígenes arcaicos de la Humanidad para observar cómo se produjo este fenómeno, la solución del enigma se nos presenta sin esfuerzo.
Al hacer dicha sustitución lo que hace es poner de relieve que en algo realizado para significar fuerza, produce efectos imaginarios de poder.

Freud se dirige dirige evolutivamente en la humanidad para dar cuenta de dicha sustitución y convoca a un origen:
Al principio, en la pequeña horda humana, la mayor fuerza muscular era la que decidía a quien debía permanecer alguna cosa o voluntad de quien debía llevarse a cabo. Al poco tiempo la fuerza muscular fue reforzada y sustituida por el empleo de herramientas: triunfó aquel que poseía las mejores armas o que sabía emplearlas con mayor habilidad. Con la adopción de las armas, la superioridad intelectual ya comienza a ocupar la plaza de la fuerza muscular bruta, pero el objetivo final de la lucha sigue siendo el mismo: por el daño que se le inflige o por la aniquilación de sus fuerzas, una de las partes contendientes ha de ser obligada a abandonar sus pretensiones o su oposición.

Con Freud  leemos que quien poseía las mejores armas aparecía entonces como quien tenía mayores fuerzas y por ende, efectos de poder. Sin embargo lo que leemos ahora es que esas armas no están siendo utilizadas inflingiendo daño o aniquilando al contendiente, si no realizando pruebas y mostrándolas, realizando una imagen de fuerza es que se pretende conseguir el objetivo, obligar a una de las partes a abandonar sus pretensiones o su posición: el desarrollo nuclear por una parte, los ejercicios militares en conjunto por la otra, ambos objetivos consistiendo en un formato paranoico de ligar la información, y es que como Freud situó, al adoptarse la superioridad intelectual se adopta con ello la cualidad de saber escoger entre varias opciones, de leer en los intervalos –como la etimología lo inscribe- de leer entre líneas, vale decir, de ligar signos. Y es porque un signo es algo para alguien que, las imágenes que suponen fuerza suponen para el que las percibe la percepción paranoica de estar dirigidas y operar en función de esa percepción, introduciendo así un ataque que no ha sido pero operando bajo el puede ser cuando no se sabe, así se construye una guerra en nombre de una seguridad… invasiones por informaciones “falsas” y “presuntas”, así se ve armamento peligroso donde después no se encuentra -sólo basta recordar el 2003-. Hay detalles, cosas, objetos, eventos, dichos y más que hacen signo, éstas son leídas por alguien y tomadas en cuenta para operar, un detalle puede pasar desapercibido para alguien y para otro no, ese mismo detalle puede significar algo para alguien y para otro no, se detalle puede percibirse como dirigido y para otro no, pero, al cabo, la personalidad y lo entendido por paranoia como forma de operar tienen más que una relación.

Freud en esa carta nos deja entrever algo que no es armónico con el discurso de la seguridad en nombre del bien común, y es que, el hecho de tener consideración a la vida de un enemigo es útil, lo introduce en el orden de un objeto funcional: la utilidad del otro, un rasgo perverso de quien a través de una percepción paranoica utiliza la mostración de fuerza para subyugar:
Este objetivo se alcanza en forma más completa cuando la fuerza del enemigo queda definitivamente eliminada, es decir, cuando se lo mata. Tal resultado ofrece la doble ventaja de que el enemigo no puede iniciar de nuevo su oposición y de que el destino sufrido sirve como escarmiento, desanimando a otros que pretendan seguir su ejemplo. Finalmente, la muerte del enemigo satisface una tendencia instintiva que habré de mencionar más adelante. En un momento dado, al propósito homicida se opone la consideración de que respetando la vida del enemigo, pero manteniéndolo atemorizado, podría empleárselo para realizar servicios útiles. Así, la fuerza, en lugar de matarlo, se limita a subyugarlo.
Se hace ver un “propósito homicida” para atemorizar en nombre del respeto a la vida del enemigo y así subyugar, se toma al Derecho para manejarlo en nombre de la seguridad del bien común y lo que efectúa, al cabo, no es una obligación a “abandonar sus pretensiones o posición” como Freud dice de la guerra, sino más bien a adoptar por muestras de fuerza una posición y unas pretensiones. Un juego que crea subjetividades y afecta colectividades. “Por consiguiente, -escribió Freud- ésta es la situación original: domina el mayor poderío, la fuerza bruta o intelectualmente fundamentada.”

Sin embargo, el paso de la fuerza al Derecho es un efecto de unión, de vínculo frente al mayor poder o fuerza bruta y es que, como sabemos, el poder o el mayor poderío no es Todo el poder, un estado totalitario cojea y los que se investían de poder caen:
Pero es preciso que se cumpla una condición psicológica para que pueda efectuarse este pasaje de la violencia al nuevo derecho: la unidad del grupo ha de ser permanente, duradera.
Al tiempo, lo que resquebraja una unidad grupal es la imagen atemorizadora de la fuerza, así, ésta condición psicológica que marca Freud para el pasaje de la violencia al derecho, es de a momentos más que permanente. El discurso del capitalismo que impulsa a la adopción de pretensiones y posiciones comanda a la imagen de fuerza hoy mientras que la fuerza de trabajo queda subyugada y colocada como objeto de utilidad, desechable y descartable. Esta condición respalda que el respeto a la vida y la imposición de la seguridad en nombre del bien común son otra cosa que lo que quieren decir en el panorama de los dimes y diretes del “estado de guerra” y de “las maniobras militares”.

El final de la primer pregunta que responde Freud a Einstein:
Aunque parezca paradójico, es preciso reconocer que la guerra bien podría ser un recurso apropiado para establecer la anhelada paz «eterna», ya que es capaz de crear unidades tan grandes que una fuerte potencia alojada en su seno haría imposibles nuevas guerras. 
Para acceder a la carta Publica, respuesta de Freud, dar clic aquí.



Luis Mendoza Lascano    
luis.m.lascano@gmail.com 


miércoles, 6 de marzo de 2013

De lecturas a lecturas: "El pase, ¿a título de qué?. La tercera proposición de octubre de Jacques Lacan"



No nos pongamos de acuerdo a la ligera 

sobre las grandes cuestiones.

HERÁCLITO

Es la epígrafe con la que José Attal inicia este libro con prólogo de Jean Allouch y traducción del francés por Susana Bercovich, la editorial me cayo el veinte  pone a disposición en castellano este testimonio de una lectura, ¿de una reinvención?. 


Hacer del Decir Lo tiene a la venta

Correo: hacerdeldecir@gmail.com
Skype: hacerdeldecir
Contamos con envíos internacionales

Y les dejamos los vídeos, por cortesía de  EscuchArte, de la presentación en Buenos Aires de este testimonio.





Jose Attal, analista en Paris, fue miembro de la École freudienne de París y actualmente miembro de la elp, École lacanienne de psychanalyse.  En castellano tiene publicado “La no-excomunión de Jacques Lacan. Cuando el psicoanálisis perdió a Spinoza” en Ed. El cuenco de Plata 2012.




Uno de los grandes intereses de esta obra radica en la indicación de que en noviembre de 1973 ocurrió algo particularmente notable en relación con la supuesta transmisibilidad del psicoanálisis, algo frente a lo cual José Attal no retrocede cuando lo califica de “un nuevo inicio”.
Las dos primeras Proposiciones de octubre de 1967 sobre el psicoanalista de la escuela, que supuestamente regularían esta transmisión, se revelan antitéticas, y aparece, formulada en 1973, lo que es necesario nombrar heráclitamente, una tercera Proposición de 1967. Lacan no duda en autodesterritorializarse, los enunciados canónicos del lacanismo que organizaban la Proposición de octubre son desplazados, subvertidos, es decir, declarados caducos en varios puntos: cadena significante, tiempo lógico, etc., y la fórmula “el analista no se autoriza más que por él mismo”, juzgada agobiante se transforma.
El pase se vuelve un montaje de producción mutante de subjetividad, a tomar diagramáticamente, y el psicoanálisis, declarado por Lacan intransmisible, puede encontrar las condiciones de su reinvención por cada analista. Se trata entonces de pensar en coordenadas diferentes la pregunta: “¿Qué es testimoniar?”


La presentación fue realizada en Buenos Aires el 3 de noviembre del 2012 en el salón Librería Hernández. Organización realizada a cargo de Stella Campos, Eduardo Bernasconi, Hugo Cardozo, Claudia Weiner y Alberto Sladogna, miembros de la elp. 


Presentación de la experiencia (I):



El pase, reinventar el psicoanálisis (II):


Una experiencia de lectura (III):


Jose Attal, la tercera Proposición del pase de octubre de 1967 (IV):





Luis Mendoza Lascano
luis.m.lascano@gmail.com


sábado, 9 de febrero de 2013

De lecturas a lecturas: "El escándalo del cuerpo hablante"

 Desde Hacer del Decir  queremos recomendarles  "El escándalo del cuerpo hablante" por Shoshana Felman, nuevo libro que nos trae la Colección Artefactos en sus Cuadernos de notas.
Les dejamos una pequeña  pizca, una migaja del libro (el prefacio) para que  se animen a leerlo y si así lo deciden, no duden en contactarnos  (hacerdeldecir@gmail.com) ya que
 ¡lo tenemos a la venta! 
 (Incluso para envíos internacionales).



           Prefacio: El animal prometedor 


¿Cómo he de prometer,

como si en mí hubiera aún algo que me perteneciera?

—Claudel, El zapato de raso



Educar a un animal con el derecho de hacer promesas

—¿no es acaso la tarea paradójica que la naturaleza se ha asignado

en el caso del hombre? ¿No es acaso el problema real que

concierne al hombre?

—Nietzsche, Genealogía de la moral[1]





Si como lo sugiere Nietzsche en la cita anterior, la promesa puede definir de alguna manera la problemática de lo humano —situar lo que en el hombre constituye lo problemático— no deberá sorprender que haya llegado recientemente a ocupar un lugar central en los escenarios teóricos lingüísticos y filosóficos. Con frecuencia los estudios actuales sobre el performativo,[2] se organizan en torno a la promesa que se toma como modelo ejemplar de los actos de habla en general. John Searle, por su parte escribe: “Consideraré el acto de prometer como mi pesquisa inicial puesto que, en cuanto a los actos ilocucionarios se refiere, es bastante formal y bien articulada; al igual que un terreno montañoso, exhibe sus características geográficas de una forma cruda, descarnada. Pero veremos que tiene algo más que un interés local, y muchas de las lecciones que han de aprenderse de ella tienen una aplicación general.”[3] Dada la nitidez de sus contornos, estas montañosas promesas, indudablemente proyectan sombras en alguna dirección, sombras que, paradójicamente, podrían ser tan iluminadoras como la misma luz que arroja el performativo. Son estas sombras precisamente lo que este estudio tratará de explorar.

          ¿Qué es una promesa? ¿Qué se hace cuando se dice “yo prometo” y cuáles son las consecuencias? De todas estas cuestiones se encargan los lógicos del lenguaje que se ocupan del preformativo. Pero yo aquí quisiera desplazar un poco los hallazgos del análisis lingüístico y lógico para plantearles el interrogante nietzscheano: ¿en qué sentido la promesa constituye una paradoja, un problema? ¿De qué manera la lógica de la promesa es un signo de una contradicción fundamental que es precisamente la contradicción de lo humano? Aun cuando estas últimas preguntas están implicadas por el preformativo, no son del estricto dominio de una investigación lingüística formal pero en cambio emergen del corazón de un célebre mito literario, que de manera espectacular plantea el problema del preformativo: el mito de Don Juan.[4]

         

miércoles, 28 de noviembre de 2012

De lecturas a lecturas: "Elogio del amor" de Alain Badiou



“Pobreza, movida por la necesidad que le es propia, 
deseó entonces liberarse de ella definitivamente,
 haciendo que el mismo Industria le diera un hijo:
 se acostó junto a él y así concibió al Amor.” 
 (El Banquete, Platón).

El amor es uno de los temas que más ha sido tratado por la humanidad, porque nos toca de cerca, nos conmueve. Están los amores felices, el amor romántico, el dramático, el amor tormentoso,  el amor a distancia,  el primer amor, el amor para toda la vida y el amor para toda la noche, el ciber-amor, etc. Existen miles de formas de amor y de amar, tantas  como personas en el mundo. Ya  los filósofos  griegos, tenían discusiones para intentar aprehender algo de éste sentimiento universal. Sin embargo, parece que hay algo del amor que no es posible  de decirse de una sola forma.  

El psicoanálisis como la filosofía, se ha preocupado de elaborar un saber sobre el amor y el deseo. Este hecho no debe sorprendernos ya que desde el comienzo de la experiencia analítica está el amor de transferencia, principal motor y obstáculo para la cura por vía de la palabra. El amor de transferencia es un enamoramiento real, genuino, que como todo enamoramiento “recuerda más a los fenómenos anímicos anormales que a los normales”.

En éste maravilloso libro,  Alain Badiou, filósofo y escritor francés nacido en Marruecos y discípulo de Sartre y Althusser entre otros dialoga con un  perspicaz periodista de Le Monde (Nicolás Truong),  desmenuzando  el amor en diferentes asepectos; la constucción amorosa, la verdad, la política, el arte, los filósofos, la vida cotidian, etc.

“El amor, como afición colectiva, por ser aquello que –para casi todo el mundo- otorga intensidad y significación a la vida, no puede ser un don hecho a la existencia en el contexto de un régimen de ausencia total de riesgos”.

Así,  el autor planteará que desde el “riesgo cero” y la comodidad del goce limitado,  el amor se encuentra amenazado  en un mundo de individualismo y soluciones rápidas. Éste libro de 103 hojas que ha vendido 50.000 ejemplares en Francia (según datos de su editorial, Flammarion) es un placer de leer y se presentará como antídoto ante la amenaza. 

 Natalia Sladogna
natalia.sladogna@gmail.com